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martes, mayo 01, 2007

¿Me extrañaron?... ¿no? ¡¡¡ufaaaa!!!

Desaparecí durante casi una semana porque el trabajo y la facultad me han estado consumiendo demasiado tiempo en estos últimos días y a los ratos libres que tenía se los dediqué a mi novia (a quién, muy a mi pesar, tengo bastante abandonada) y a hacer algunas cositas con las que estaba bastante atrasada: amigos es una y la otra, como buen ratón de biblioteca, la lectura (hace casi un mes que comencé a leer un libro y todavía no lo puedo terminar).
Estos últimos días han sido bastante agitados, no solo por el trabajo y el estudio, sino también por las salidas (durante las noches del viernes y lunes fui a Zen, el sábado por la noche asadito con amigos de mi novia, y durante el día, los tres días, haciendo un trabajo para la facu que me consume demasiado tiempo).
Y a esto se le suma el echo de que mis ánimos están un poco agitados por una posibilidad laboral que espero ansiosamente que se concrete porque significaría un cambio muy positivo para mí, sobre todo por una cuestión monetaria. Por ahora lo veo como una posibilidad remota porque no quiero hacerme ilusiones (no necesariamente va a ser inmediata, y eso más ansiosa me pone), además de que no puedo quejarme de mi trabajo actual porque mi jefe es un tipo muy piola, prácticamente manejo mis horarios a mi conveniencia (cosa que en el nuevo no voy a poder hacer) y porque es un trabajo que me da experiencia en lo que estoy haciendo y voy a hacer toda mi vida, que después de todo para eso estoy estudiando. Pero desafortunadamente las cuentas no se pagan solas, así que ESPERO que me llamen de este nuevo trabajo.
Me voy a llamar a mi novia, tengo ganas de hablar con ella. En realidad tengo ganas de abrazarla, mañana me espera un día muy largo y me encantaría poder despertar a su lado, como para empezar el día con más ganas. No es que no la haya visto por mucho tiempo y por eso la extrañe, se fue de mi casa a las 14, pero estas ganas de recibir un abrazo y charlar un rato es lo que me queda después de estar sentada durante 7 hs sin levantarme ni un minuto haciendo un practico de la facultad. Necesito DESESPERADAMENTE un abrazo.

viernes, abril 20, 2007

Momento cursi (cursi, cursi)

Hoy no me aguanto ni yo. Es de público conocimiento que ciertas alteraciones hormonales se hacen presentes una vez al mes en las mujeres, y como yo no soy la excepción a la regla en estos días he estado demasiado sensible para mi gusto.
A tal punto llega mi alteración que ayer cuando me picó un mosquito y sin querer lo maté, casi me largo a llorar por el mosquiticidio cometido (chiste fácil, lo sé, pero es más o menos como me pongo en estos días).
Y además de sensible me pongo cargosa (se que sin alteraciones hormonales lo soy, pero ahora toda mi cargosería se ve elevada a la n-esima potencia). Y lo peor es que la liga mi novia (y si… había batido el record de cuatro posts sin hablar de ella directamente, necesitaba romper la racha, viteh), en este deplorable estado me pasaría todo el día abrazándola (bueno, creo que me pasaría todos los días abrazándola, no solo estos, pero sería un poco incomodo ir a trabajar o a la facultad con ella a la rastra). Así que hoy, como no he podido abrazar a mi novia todo el santo día, y ella todavía no ha llegado, permítame usted abusar de su confianza dándole un abrazo virtual, prometo que mis manos no van a ir a lugares inapropiados y que no voy a aprovechar la situación para apoyes indebidos, es solo un largo e inocente abrazo.
Y como ya me pintó el bajón sin motivo aparente, esta noche voy a hacer algo que más o menos hace un año que no hago: ahogar las penas en alcohol (espero no mandarme una cagada… uh!, ahora recuerdo porque dejé de ponerme en pedo).
Y mejor me despido porque este post ya me empalagó hasta a mi, cuando se me pase vuelvo. (cuack)
Les dejo esta hermosa canción que da título al post:

martes, marzo 27, 2007

La heterosexual reprimida

A veces me pregunto si soy una torta atípica, una bisexual confundida, o una heterosexual reprimida. No siento atracción por los hombres, actualmente no estaría con alguno, y no porque sienta odio hacia ellos o asco o algo así, sino simplemente porque sé que no siento lo mismo por un hombre que por una mujer. Desde que era chica sentí admiración por algunos actores o cantantes, pero siempre eran amores platónicos; nunca el vecinito de enfrente, o el carnicero de la esquina, o el físico nuclear de la vuelta. Pero una vez me enamoré de uno, de un chico de mi facultad, que fue el único hombre capaz de hacerme sentir algunas de esas sensaciones de las que tanto había oído hablar. Era una época en la que me consideraba hetero y aún no me había preguntado seriamente que pasaba con mi sexualidad, o mejor dicho, nunca me había cuestionado seriamente mi asexualidad. El era mayor que yo, no íbamos al mismo curso, pero lo sabía ver en los recreos, parado en el pasillo. Y creo que la atracción era mutua. Nos hicimos amigos, el era muy tímido, yo también. Sus amigos me decían que yo le gustaba, pero ni él ni yo dábamos un paso para que algo sucediese. Y las cosas siguieron así durante un par de años, hasta que lentamente ese “amor” fue desapareciendo, dejando en su lugar una amistad que se iba afianzando.
Y eso es lo que a veces me hace cuestionarme si soy lesbiana o bisexual: ¿el que me haya enamorado de un hombre una vez puede llegarse a repetir en algún momento de mi vida?. Actualmente creo que no, porque hasta el momento en que “descubrí” mi homosexualidad era simplemente asexuada, no me importaba estar sola, no miraba tipos en la calle, ni sentía algo por ninguno, aunque me reprimía tanto que tampoco miraba o me permitía mirar mujeres y esta que conté fue la unica vez que sentí algo duradero por un hombre. Y cuando llegó el día en que dije basta y me pregunté que estaba haciendo con mi vida, y me atreví a despejar mis dudas las cosas cambiaron. Comencé a descubrir un mundo de sensaciones, comencé a darme cuenta de que era mucho más enamoradiza de lo que pensaba, y que la hasta ese entonces por mí desconocida magia de un simple beso podía hacer desaparecer el mundo por un instante, que tengo mariposas en la panza que cada tanto baten sus alas para recordarme y recordarse que estamos vivas, que si el 10% de mi cerebro está en uso en forma conciente, el 90% restante está inconscientemente siendo ocupado por la persona que produce todas esas sensaciones y que yo también puedo sentir lo que tantas veces había escuchado describir por mis amigas pero nunca había vivido, puedo sentir lo mismo, pero no por las mismas personas.
Todo esto surgió por una charla que me trajo varios recuerdos de cosas que me dijeron. La charla: un amigo gay que me dice que a veces se cuestiona su homosexualidad, por más que sabe que no siente lo mismo por un hombre que por una mujer, y sus cuestionamientos se deben a la dificultad que tiene para enamorarse y que su enamoramiento sea duradero. Los recuerdos: tres mujeres lesbianas que no se conocían entre ellas y que en distintos momentos y vaya una a saber porqué coincidieron en decirme que me veían, en un futuro, casada, con hijos y con mis historias de lesbianismo como “anécdota” que ocultarle a mis nietos.
¿Seré una heterosexual reprimida? (cuack)

viernes, marzo 09, 2007

El Guardaespaldas, pero sin Whitney Houston ni Kevin Costner ni guardaespaldas

8 de marzo, salgo temprano rumbo a mi trabajo. Al llegar a la planta baja del edificio saludo como siempre al guardia de seguridad que estaba tranquilamente sentado en su puesto:
- Hola Guardiadeseguridad, ¿como andás? - Le digo sin detenerme, dirigiéndome hacia la puerta
- Bien, ¿y vos?... Pará JustAGirl (siempre me llama por mi apellido) que tengo algo para vos -me dice mientras lo veo hurgar entre unos sobres.
- ¡Feliz Día! -Me dice tras entregarme la correspondencia y extendiendo su mano
- “Vaya, me da la mano, que ¿formal? ¿frío? ¿raro?” pienso para mis adentros mientras sumamente extrañada extiendo la mía para devolverle el saludo.
Entonces nuestras manos se encuentran, la toma, la acerca a su boca y la besa. Mis ojos deben haber quedado del tamaño de dos discos de vinilo y mi cara colorada como nalgas de mandril (por no decir culo). Le digo algo acerca de su gentil gesto, me responde algo acerca de que la caballerosidad se estaba perdiendo y no se cuantas cosas más. Si en ese momento hubiese divisado algún tirante hubiese huido como rata, pero como no había tirantes y no soy rata huí como cualquier bípedo lo haría intentando alcanzar con la mayor velocidad posible la puerta, mientras seguíamos intercambiando algunas palabras.
Y mas tarde…
Regreso a casa atribulada por mis pensamientos. Llevo la llave en mi mano, lista para abrir la puerta. Paso al lado del guardia que se encontraba afuera, lo saludo nuevamente y cuando voy a insertar la llave en la cerradura me dice gentilmente “Dejá caro, yo te abro”, en ese momento yo ya había girado la llave y empezaba a empujar la puerta, y escucho su voz repitiendo lo mismo: “dejá que te abro yo”. Nuevamente la coloración propia de la parte trasera de los mandriles se hizo presente en mi cara, y mientras me acerco a paso apresurado hacia el ascensor escucho un discurso acerca de que las mujeres no dejamos a los hombres ser caballeros y bla bla bla. “Lo que vale es la intención” le digo mientras abro la puerta y veo su cara sonriente, me dice algo que no escucho porque estoy mas sorda que una tapia (maldita música fuerte), le devuelvo la sonrisa, cierro la puerta y fin de la histeria… esteeeem… historia.
Antes había supuesto que me tiraba algo de onda, pero por esto que conté me parece que puedo sacarlo de la categoría de sospecha.
¿Porque estas cosas no me pasaban cuando me consideraba hetero?

jueves, diciembre 07, 2006

El patito no es un animalito, es sólo un número

En estos días estoy con finales y tengo un montón para estudiar, pero las ganas no me acompañan en absoluto. Me siento frente a los libros y cuando empiezo a leer veo un papel sobre la mesa que está esperando ser arrojado a la basura, así que me levanto a tirarlo y me doy cuenta de que no saqué la basura, cuando la saco y entro veo que el tachito esta sucio así que me pongo a lavarlo, busco desinfectante y tras exprimir el envase porque solo quedan unas gotas agrego el nombre del producto a la listita de las cosas que necesito y bajo al súper a comprar todo. Una hora y media después me siento nuevamente ante los libros, pero una mosca pasa planeando frente a mis ojos y me quedo viéndola, pensando si debo levantarme a buscar insecticida o buscar una forma ingeniosa de eliminarla sin tener que levantarme. Dos horas después suelto los palitos chinos con los que vanamente intenté cazarla al vuelo, emulando a Karate kid (afortunadamente no soy francesa y no pronuncio las r como g), y busco el insecticida con el que en menos de un minuto me deshago de ella. Tras esconder el cadaver me siento nuevamente frente a los libros y mi estomago comienza a quejarse porque tiene hambre, así que voy a poner la pava para preparar unos mates y me pongo a buscar algo sólido (y comestible dentro de lo posible) con que acompañar dicha infusión. Como no encuentro nada tengo dos opciones: bajar nuevamente y comprar algo para desayunar o quedarme con hambre, total ya se acerca la hora del almuerzo. Decido quedarme con hambre y me siento nuevamente frente a los libros mientas el agua se calienta. Suena el teléfono, me llaman del trabajo porque necesitan que les envíe unas cositas, así que me meto en internet para mandarles todo por mail, y de paso reviso el correo y respondo los mails que recibí. Y ya que estamos veo un par de blogs, total son sólo 15 minutos. Dos horas después miro el reloj de la pc y confirmo lo que mi estomago me dice: es la hora del almuerzo. Me alejo de la pc, cocino algo, almuerzo, lavo los platos y me da sueño, pero no me puedo acostar porque no he estudiado nada, así que me siento nuevamente frente a los libros. Suena el portero, no lo atiendo, suena de nuevo, me levanto y lo desconecto. Vuelvo a sentarme y ante la monotonía de lo que leo se me empiezan a cerrar los ojos. Suena el teléfono, una amiga para saber si el sábado salgo: le digo que no, que tengo muchísimo que estudiar y que no voy a poder hacer nada, me insiste, le digo que voy a intentar salir pero que no creo que pueda. Nuevamente el teléfono: las cosas que envié tienen un “pequeño error”. Me siento nuevamente frente a la pc a corregir ese “pequeño error”, ¡si total es pequeño!, ¡nada que no se solucione en cinco minutos!. Tras horas y horas de modificar líneas de código, agregarle cosas nuevas, corregir otras y reenviarlo me doy cuenta de que ya son las 19, me siento nuevamente frente a los libros y pongo el noticiero. Estudio. Termina el noticiero, golpean a la puerta: es Vane. No estudio. Me acuesto tipo 24, y después de varios días de rutinas similares a ésta recibo un llamado telefónico indagando si sigo con vida porque nunca me encuentran en casa, es ahí cuando me doy cuenta de que me olvidé el portero desconectado, ¡con razón no pasaban ni los chicos jugando al ring raje!
Lo peor es que si sigo así cuando vaya a rendir me van a dibujar un patito (2) en la libreta… Por eso ahora me voy a estudiar.

sábado, noviembre 25, 2006

Bailamos?

Acabo de llegar de bailar en la maricoteca rex de Córdoba: Zen. Vane no podía salir porque mañana sábado tiene que trabajar así que salí con dos amigos: una amiga y un amigo que “supuestamente” no son nada entre ellos. En el boliche nos íbamos a encontrar con otro chico que iba con un amigo de él, ambos hetero, o sea que eran cuatro hetero y la repostera que les escribe. Después de la previa (tipo 2:30) nos fuimos para el boliche, entramos y estaba lleno, había buena música y muchos ánimos para pasarla bien, pero la chica que venía con nosotros tomó demasiado y empezó a tirarle muuuucha onda al chico, y el chico, ni lerdo ni perezoso respondió a sus requerimientos. Los otros chicos con los que habíamos quedado en encontrarnos no estaban todavía en el boliche, recién como una hora después nos encontramos, y podría decirse que durante una hora anduve dando vueltas sola como una pelotuda. La verdad es que era una situación bastante incomoda porque los otros chicos se fueron a tranzar por ahí, y me quede sholita, y para colmo no encontré a nadie conocido y como prueba de mi total despiste llevé poca plata así que no tenía como volverme, y no daba para interrumpir un apasionado momento para decirles a los otros “me prestas 5 mangos?”. Así que pasó como una hora y yo parada, como buena pelotuda que soy, sola, esperando a ver si encontraba a los otros chicos. La cuestión es que ellos me encontraron a mí y una vez que nos reunimos todos fuimos a bailar a la pista. Después de 15 minutos cada uno se fue por su rumbo, y esta vez no me quedó otra mas que interrumpir el apasionado momento y pedirle a mi amigo unos pesitos para volverme en taxi (el boliche me queda lejos y la zona es bastante fulera, no da como para volverse sola caminando, que sino ni lo pienso). Era eso, levantarme a alguien (cosa que no me interesa, porque como decia Pablito Ruiz: "Tengo novia!") o quedarme parada en medio de la pista como una re-pelotuda al lado de mis amigos mientas ellos prácticamente se comían vivos, y al titulo de pelotuda ya lo tengo hace rato así que decidí irme nomás. Por como suenan las cosas parezco perro viejo (que no come, ni deja comer... o era con g en lugar de m?). No me molesta que trancen o se pongan de novios (cosa demasiado improbable), todo lo contrario, pero fue bastante incomoda la situación para mí porque me sentía medio desubicada (haciendo de mal tercio, pinchando el globo, o como prefieran denominarlo)…Me parece que la próxima me quedo en casa…

viernes, noviembre 24, 2006

Falta menos para las fiestas pero más para cubrir los gastos

Yo no se si es que soy yeta o que, pero justo en los meses en los que más cumpleaños tengo y en el que están todas las fiestas juntitas (incluidas navidad, año nuevo y reyes) los gastos comienzan a reproducirse como Gremlins debajo de la canilla. La semana pasada tuvo que venir a visitarme Eduardo, y no porque sea mi amigo sino porque es el amigo de las cañerías de mi depto, su doctor podría decirse, y justo esa semana una se sentía mal y descompuesta así que tuve que llamarlo. Siguiendo con los gastos: el sábado un tipo ebrio me chocó y ahora mi pobre autito esta en el taller esperando ser arreglado. A eso se le suma que la semana que viene tengo que ir al medico (no Eduardo, doctor de cañerías, sino a Horacio, doctor de personas) para que me hagan un montón de análisis y para que después de 500 extracciones de sangre, de llenar 20 frasquitos de orina y de que me ausculten 300 veces me digan que todo lo que tengo es stress. Y por si todo eso fuera poco, mi computadora me amenaza con dejarme a pata en cualquier momento: por ahí no enciende, por ahí se resetea, por ahí el disco rigido me pierde información (Oh! My god! Que voy a hacer sin ella, y no solo porque que soy media geek, sino que la necesito para mi trabajo)
En feeeen, me jui.

domingo, noviembre 19, 2006

Testigo de un crimen

Sigo en la búsqueda de departamento. Fui a ver varios, pero sólo uno va a quedar grabado en mi memoria por algo que sucedió: Era muy lindo, espacioso, bien iluminado y con un patio grande, lo único que le faltaba para que fuera perfecto era que el departamento me esperara con la comida hecha y me preguntara “¿Qué tal fue tu día?. Mientras observaba las condiciones de la mesada de la cocina veo que desde atrás del pie del agente inmobiliario se asoman tímidamente un par de antenitas y una cabecita curiosa dispuesta a investigar quienes eran los invasores de su intimidad. La pobrecita no entendía nada, y cuando le comenté al desalmado trabajador de los inmuebles que teníamos compañía, el muy malévolo sin pensarlo demasiado levantó su pie y lo depositó sin ningún tipo de miramientos sobre la pobre cucarachita. En ese momento sentí mucho miedo, estaba sola en un departamento con un asesino, una persona desalmada que había dejado sin papá o sin mamá a unos pequeños seres indefensos (no me atreví a pedirle que me dejase ver la suela de su zapato para verificar el sexo de la finada). Ese hombre había actuado con tal frialdad que me dio la impresión de que ya lo había hecho antes y por la sonrisa que puso en su cara y su comentario me pareció también que podría volver a hacerlo sin ningún tipo de inconvenientes, así que decidí escapar lo más pronto posible de allí. Le dije que el departamento era muy agradable y que iba a volver a ponerme en contacto con la inmobiliaria para comunicarles mi decisión, y tratando de no mostrar mi nerviosismo enfilé hacia la puerta. Pude respirar tranquila recién cuando estuve a unas cuatro o cinco cuadras de allí, y lo peor es que recién ahí me di cuenta de que ese criminal había matado además una oportunidad ya que podría haber compartido la renta con ese pobre ser indefenso que no hacía mal a nadie (y podrán decirme que las cucarachas son seres sumamente desagradables, pero quien no ha conocido y/o convivido con peores). En fin, ese departamento fue el escenario de un terrible crimen, y si es como “El departamento de Joe” sus compañeras estarán ávidas de venganza, reclamando sangre humana por la muerte de su par: por las dudas, no lo alquilo.

jueves, noviembre 09, 2006

Busco Depto. chic. cuatro ambient. dependenc de servic, garag. telef

En estos últimos días he estado bastante ocupada buscando departamento porque se me termina el contrato en diciembre y me quiero mudar a algún lugar en el que entren más de dos personas sentadas, cosa que en mi dpto ahora se puede hacer sólo si las personas están sentadas en la misma silla. Anduve viendo un par, pero no me convencen mucho que digamos, el que no tiene humedad es muy oscuro o da a una avenida con mucho ruido, o es muy caro, o no tiene ventilación o da mucho sol o lo que es peor: tiene todos esos atributos juntos. No se si es que estoy en plan de gata flora o que, pero no encuentro uno que me quede bien, y si sigo así voy a terminar quedándome en donde estoy. Después de todo tener a upa a alguien no es tan malo, y sino sacando las sillas y muebles afuera cómodamente entramos 3 parados o 4 un poco apretujados, lo cual si se saben elegir las compañías no es tanto inconveniente.
Si alguien sabe de un buen dpto o quiere adoptarme ya saben: soy una mina que a veces de buena pasa a buenuda, no tengo quilombos con nadie, siempre ando de buen humor y si ando de mal humor no me las agarro con cualquiera, no soy una sexópata (creo), hago chistes todo el tiempo (malos, pero chistes al fin), como poco, duermo toda la noche de corrido, no ronco, no hago ruido, no ladro, no muerdo y hago pis en el baño como corresponde, y lo más importante, no hay que sacarme a pasear porque puedo salir solita y volver solita.

jueves, noviembre 02, 2006

Confesiones y no precisamente en la pista de baile:

Anoche pasé por la casa de Pablo, el chico que tan “oportunamente” me visitó el día de mi cena con Vane. Cuando llegué me esperaba con una Heineken en la heladera y el destapador en la mano, así que cerveza de por medio nos pusimos a charlar un poco de todo. Después de explicarle que soy de una religión extraña y que por eso mis días son más largos, justificando así que mi “mañana voy” se haya convertido en un par de semanas, y tras destapar una segunda cerveza, me decidí a blanquear las cosas con él. No es que me interese andar contándole al mundo acerca de mi afición a la repostería, pero me hace sentir incomoda el tener que distanciarme por el hecho de que él no sabe que soy les, porque por ahí cuando estoy mal me pregunta que me pasa y no puedo responderle con la verdad, o no poder invitarlo cuando hacemos algo, en feeeen, es mi amigo, lo quiero mucho y por eso quería decírselo para que termine de conocerme y entienda muchos porqués que seguramente antes no le cerraban.
Sutilmente empecé a tantear la situación, no vaya a ser cosa que el muchacho se asuste ante tal confesión, y una vez que comprobé que no tenía detrás de la puerta un hacha lista para cazar homosexuales le confesé más o menos con estas palabras lo que me pasa:
(Léase con voces de telenovela venezolana)
Yo: Pablo Augusto, tengo que confesarte algo…
Pablo: no Carolina Macarena, ¡no me digas que te gusto!
Yo: no Pablo Augusto, honor sería para vos, pero no (y sip, el alcohol nos hace hablar demasiadas pavadas)
Pablo: y entonces?
Yo: viste esa propaganda de fernet?, la del cubito de hielo
Pablo: sí (con cara de “no entiendo un sorcho”)
Yo: bueno, ¿viste que dice que uno de cada diez argentinos es gay?
Pablo: ¿y qué tiene que ver?
Yo: ¿y los que nos sabíamos juntar siempre cuantos éramos?
Pablo: (haciendo la cuenta mental, con cara de ¿a dónde querés llegar?”) 11 o 12?
Yo: sip, y los otros 9 o 10 no eran gay… vos sos gay?
Pablo: Nooo boluda!… (Con cara de “¿que te pensas que soy?”, mezclada con confusión)
Yo: y bueeeeeno, no quedan muchas alternativas…
Pablo: (…)
Yo: mirá Pablo, estoy saliendo con una mujer
Pablo: ¿en serio? ¿¿¿Sos lesbiana???? (Cara seria de sorpresa, con los ojos grandes como el dos de oro)
Yo: (…) NOOOO, yo no soy lesbiana, pero la chica con la que salgo sí…
Lo más lindo es que después de chistes gastados y fáciles como mi respuesta, el seguía sin creerme. Sé que soy de hablar muchas boludeces, pero para hacer chistes no me pongo nerviosa, ni doy tantas vueltas. En fin, creo que lo más lindo de decirle a un amigo que sos les es la sensación de tranquilidad que se siente y la cara que ponen (aunque en una ocasión recibí una respuesta que me hizo salir corriendo, me alcanzaron 3 días después como a 150km).
Seguimos charlando bastante, le conté un montón de cosas que me habían pasado, entendió muchas cosas de épocas en las que yo andaba medio mal de ánimo y después quedamos en que este finde sale con nosotros así conoce Zen.
Hablando de maricotecas: se viene Detroit!, en la zona del Chateau (boliche gay nuevo en la city, en la zona mas cheta, pa’ los que no son de Córdoba)
Ah! Por cierto, a las voces venezolanas podían dejar de hacerlas cuando terminaron los diálogos, no vaya a ser que sigan leyendo mi blog en venezolano.

lunes, octubre 23, 2006

Casarse: obligación de toda mujer

El viernes un compañero del secundario se casó, ahora solo quedamos 2 solteros, ambos gays “tapados”. Estuve toda la noche con mi careta puesta respondiendo las típicas preguntas: "¿no estas de novia?" "¡Pero algún huesito debes tener por ahí!","¿y el chico con el que salías?" y comentarios de ese tipo. Eso no me molestó en absoluto, ya estoy acostumbrada a responder cambiando el sexo de mi pareja diciendo que es un hombre, o diciendo que no tengo novio cuando no quiero ponerme a dar tantas explicaciones. No me agrada hacerlo, no me siento cómoda mintiendo de esa forma pero hay gente con la que no me puedo sacar la careta, mas viniendo de un pueblo chico en el que las lenguas bífidas abundan esperando cualquier oportunidad para hablar mal de las vidas ajenas sin fijarse en sus propios defectos. Lo que me molestó fue cuando una de mis ex-compañeras se desenrosco y haciendo sonar su cascabel se acercó a mi y me dijo algo así como: “Y negra? Para cuando el casamiento? Mirá si te quedas solterona como fulanita, mirala, ya tiene 40 y esa no consigue mas!, para colmo es tan poco agraciada, y con esa cara de amargada…”. Esa fue la gota que rebalsó el vaso. Lo que me molestó es que esta persona me diga eso, ella se quedó embarazada cuando tenia 19 años, dejó sus estudios y se casó antes de tener a su hijo y comenzó a jugar a la casita, acostumbrada a dormir hasta las 12 se levantaba y su mamita ya tenia todo hecho, no sabia limpiar un baño, no sabia cocinar un huevo frito, cuando se casó iban a almorzar y cenar con su marido a casa de su madre, porque no sabía cocinar… Ahora no importa que su marido la engañe y que tenga otra familia en otro pueblo a escondidas, no importa que se haya cagado la vida, si total ya se casó y que importa que no sea feliz, si total no es solterona … (y ahora soy yo la que se desenroscó y anda sacando la lengua bífida, ja). Me molesta que se fije tanto en la vida de los demás, y que no se de cuenta de que ella no tiene una vida perfecta, que todos sus problemas andan en boca de otros, así como ella pone en boca de todos los problemas de los demás. A mi no me importa si esa mujer de 40 y algo esta soltera porque no le dieron bola o porque ella no dio bola, o porque es lesbiana, es su vida y cada uno maneja su vida como mejor puede. En un par de años los comentarios que se hacen acerca de ella se van a hacer acerca de mi persona, y no quiero que personas que no conozco y que poco saben de mí estén hablando de mi vida, corriendo rumores que pueden hacerle mal a mi familia. No me conocen así como no conocen a esta mujer de 40 (ella es pariente mía, y también es lesbiana tapada y posiblemente eso es lo que hace que vea en su situación mi reflejo). Por eso es que quiero alejarme de ese lugar, porque me hace mal volver y ver que los rumores en esos lugares corren rápido y que no va a pasar mucho tiempo antes de que mi sexualidad ande en boca de todos, y no es que me importe el que dirán sino que me importa el daño que le puede hacer a mi familia y a mí el que ellos se enteren por puterío barato. Ellos no están preparados para saber la verdad en este momento, ni yo para decírsela (son demasiadas las cosas que me llevan a no blanquear mi situación, demasiadas como para escribirlas en un post)… Es muy difícil ser gay estando en un serpentario… esteeem, digo… en un pueblo chico.