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miércoles, febrero 06, 2008

De encuentros y otras hierbas

Me encontré con Lau, una vieja amiga que conocí en mis primeros años en Córdoba y a la que hacía más de 6 meses que no veía. Ella estaba de novia y al igual que yo, cortó hace poco tiempo. Y para festejar nuestra soltería (o más bien lamentar nuestros infortunios amorosos) decidimos tomarnos una cerveza mientras nos poníamos al día con nuestras historias.
Como había pasado tanto tiempo sin vernos, esa cerveza se convirtió en varias más y no se si paramos de charlar porque terminamos de ponernos al día o porque ya al final no podíamos articular palabra y no recordábamos ni nuestros nombres…
Me desperté a las 11:30 de la mañana, tirada en un colchón en el piso, con un pie sin zapatilla y en el otro la zapatilla puesta y el pantalón arremangado hasta la rodilla, mientras Lau, durmiendo sentada un poco más arriba, en el sillón que estaba al lado del colchón, reposaba sus hermosas y refinadas pezuñas descalzas sobre mi espalda.
En la mesa lo único visible era un cementerio de botellas que estaba como prueba de todo lo que habíamos tomado y un celular que se había cansado de sonar pero que no fue escuchado.
Me parece que en estos días vamos a tener que encontrarnos a revivir la charla para poder cubrir esos espacios en blanco que me quedaron en lo que me contó...

lunes, junio 11, 2007

Fiebre de sábado por la noche

Sábado a la noche, Zen disco, unos cuantos alcoholes de más corren por la sangre de mis acompañantes y el efecto se acentúa en mi novia que parece haberse tomado hasta el agua de los pollos. Bailamos y las bebidas desinhiben a mi ya de por si desinhibida chica, quién comienza a moverse al mejor estilo de una diva de teatro de revistas sólo para hacerme poner colorada, conocedora de mis cualidades tomatísticas. En un momento, justo cuando parece ser que mi novia me confunde con un caño (hasta a ella se le pegó esa modalidad de baile) siento una mano que se posa sobre mi hombro. Me doy vuelta y me encuentro con un compañero de la facu que se había acercado a saludar. Mi compañerito de la facu es un tipo un poco más grande que yo, muy serio, a quién ya había encontrado en Zen antes. Nos ponemos a charlar:
-Hola Caro!, como estás? (me dice extendiéndome un gancia batido)
-Hola Gaby!, que sorpresa! Bien y vos?
-Bla bla, ¿bla?
- ¡bla bla!, bla
Y varios bla bla bla más tarde:
-Andás con tus amigos? –me dice
-Si, y vos?
-Vine con un par de amigos pero me dejaron en banda, son pareja
-Ah!, y vos sos hetero?
-Acá la pregunta no es esa, es ¿y vos que onda?(1) (me dice sonriendo) - y continúa diciendo -Sí soy hetero, y vos? No es la primera vez que te veo por acá…
-Y yo….
En ese momento la respuesta se hizo levemente innecesaria porque mi novia, quien pensó que un desconocido me estaba haciendo el levante,(2) se acerca al flaco y le dice:
-Elia esssstá conmnmnmnmigo flaccccco (es que estaba en pedo, por eso hablaba así).(3)
Después de lo cual me encaja un pico en la boca y lo mira como diciendo “Estás de más, rajá”.(4)
La cara del flaco fue impagable, mientras él se despanzurraba de la risa le digo a mi novia que lo conozco y ahora ella me mira con cara de “tengo demasiado alcohol encima y malinterpreto las cosas con facilidad” y se va a seguir demostrando sus grandes dotes de bailarina con el resto del grupo.
Sigo conversando con este chico y minutos más tarde, Vane, convencida de que le estaban por soplar a la novia(5), se paró a mi lado con una seriedad que espantaría hasta a un ogro, con su brazo apoyado en mi hombro y se quedó mirándolo fijamente a los ojos, hasta que en un momento parece ser que el pobre chico se sintió intimidado y optó por irse (y a tal punto llego la intimidación que cuando se despidió no sabía si darme un beso en la mejilla o darme la mano por miedo a la reacción de mi novia). Y mi novia no recuerda ni su cara amenazante, ni la cara de asustado del chico, ni que hizo un streptease en medio de la pista y después, en ropa interior, se subió al escenario, ni que se metió al baño de hombres al grito de “¡Hagan lugar que acá llego yo!”, ni que fuimos a Zen (mentira, pero total ella no se acuerda de casi nada, así que puede llegar a creer que hizo todo esto y más).
En fin, después de esto las previas se hacen con agua mineral y cafecitos…

Diccionario de cagastellano:
(1) ¿y vos que onda?: pregunta comunmente utilizada para indagar la condición sexual del interlocutor.
(2) Haciendo el levante, levantarse a alguien: intentar seducir, conquistar a alguien
(3) Estar en pedo: estar alcoholizado, borracho, también expresado usualmente en córdoba como "estar hasta las tutucas"
(4) Rajá: vete, márchate, tomate el palo
(5) Soplar a la novia: quitarle la novia a alguien, en este caso a mi novia.

sábado, marzo 03, 2007

Del nacimiento de una tortita y el ataque de un feroz animal salvaje.

Viernes por la tarde: Casa de la Zoqueta Rex. Ella tenía un cumpleaños por la noche y con Vane llegamos a importunarla por la tarde mientras se hacía la cocinera. Había quedado en ir al evento en compañía de una torta de las comunitariamente comestibles (pero no de esas que trabajan en la calle cobrando por sus servicios, sino una de esas de vainilla y chocolate) así que cuando llegamos se hallaba cual Dr. Víctor Von Frankenstein dándole vida a la tortita en cuestión. Como yo no tengo mucha idea de ese tipo de pastelería que se cocina en el horno me dispuse a cebar mates mientras mi señora novia y la zoqueta gentilmente se dedicaban a criticarme, y en segundo plano a darle vida a la nueva criatura que horas después iba a ser devorada por una horda de zaparrastrosos hambrientos.
En algún momento mi alma solidaria se acercó a entregarle un mate a una de esas despiadadas brujas que osaban defenestrarme con sus comentarios, cuando sin querer mi pobre piecito pisó la temible garra del feroz y malévolo caniche toy de la Zoqueta, el cual tras intentar morderme con sus afilados dientes huyó de manera precipitada, aullando, hacia alguna habitación y tan atropelladamente lo hizo que en el camino se patinó y se llevó puesta una puerta, lo cual hizo retumbar las paredes y ventanas de la casa dado el tamaño de la bestia.
Y las desalmadas brujas en lugar de preocuparse por la salud de alguno de los dos animalitos implicados en el incidente (léase: quien les escribe y el feroz perro salvaje) se largaron a reír a las carcajadas y estuvieron así por lo menos 27 minutos, hasta que tuve que sacar las mascarillas de oxigeno y ponérselas para evitar que murieran asfixiadas debido a su ataque de risa.
Que dueñas tan desalmadas, ¡tratar así a las mascotas!

lunes, enero 22, 2007

Doble de riesgo o doble riesgo de infarto

Iba caminando placidamente por la vereda rumbo al paseo de los artesanos con la siempre interesante compañía de mis amistades, observando la belleza del día, viendo a los perritos correr alegremente por la calle, los autos pasar con sus conductores sonrientes, alegres jóvenes sentados en la cañada tomando mates y ancianos caminando de la mano con ojos soñadores cuando en sentido contrario al que llevábamos y justo enfrente mío veo acercarse un angelical rostro conocido que me observaba con sus hermosos ojos celestes. Cuando iba pasando al lado mío se detiene a saludar y en ella reconozco a una compañera de primer año de la facultad a quien hacia muchísimo tiempo que no veía. En ese preciso instante el sueño provocado por solo haber dormido 3hs desapareció como por arte de magia y después de intercambiar un par de palabras ella siguió viaje con su amiga y nosotros seguimos disfrutando de nuestro paseo. Una vez que nos alejamos lo suficiente una de las personas que iba conmigo me pregunto de donde conocía a Angelina Jolie, antes de la pregunta se me había cruzado que tenia cierto aire "Jolinesco" porque mi ex compañera de la facu es una mina muy linda y su mirada, sus labios y las facciones de su rostro tienen cierto parecido con los de la actriz, aunque la mirada de esta chica es un poco más “angelical”, y no habiendo sido la única persona que notó la coincidencia me atrevo a aseverar que no estoy tan loca... Aunque las similitudes son en ciertos aspectos solamente porque a esta chica le gustan solo los nenes y no las nenas… y bue, nadie es perfecto… (y aunque no fuese perfecta pero si lesbiana seguro que no me daría ni tronco de bola, asi que ese pequeño detalle cambia poco las cosas...)

Comentario que na' que ver: He estado blogueando y actualizando poco por cuestiones de mudanzas, viaje, trabajo y la mar en coche pero ya tengo CASI reorganizada mi vida, asi que a partir de esta semana espero poder empezar a actualizar más seguido y también a molestar a otras/os blogueras/os en sus casitas ciberneticas nuevamente (como para no perder la costumbre).

jueves, noviembre 02, 2006

Confesiones y no precisamente en la pista de baile:

Anoche pasé por la casa de Pablo, el chico que tan “oportunamente” me visitó el día de mi cena con Vane. Cuando llegué me esperaba con una Heineken en la heladera y el destapador en la mano, así que cerveza de por medio nos pusimos a charlar un poco de todo. Después de explicarle que soy de una religión extraña y que por eso mis días son más largos, justificando así que mi “mañana voy” se haya convertido en un par de semanas, y tras destapar una segunda cerveza, me decidí a blanquear las cosas con él. No es que me interese andar contándole al mundo acerca de mi afición a la repostería, pero me hace sentir incomoda el tener que distanciarme por el hecho de que él no sabe que soy les, porque por ahí cuando estoy mal me pregunta que me pasa y no puedo responderle con la verdad, o no poder invitarlo cuando hacemos algo, en feeeen, es mi amigo, lo quiero mucho y por eso quería decírselo para que termine de conocerme y entienda muchos porqués que seguramente antes no le cerraban.
Sutilmente empecé a tantear la situación, no vaya a ser cosa que el muchacho se asuste ante tal confesión, y una vez que comprobé que no tenía detrás de la puerta un hacha lista para cazar homosexuales le confesé más o menos con estas palabras lo que me pasa:
(Léase con voces de telenovela venezolana)
Yo: Pablo Augusto, tengo que confesarte algo…
Pablo: no Carolina Macarena, ¡no me digas que te gusto!
Yo: no Pablo Augusto, honor sería para vos, pero no (y sip, el alcohol nos hace hablar demasiadas pavadas)
Pablo: y entonces?
Yo: viste esa propaganda de fernet?, la del cubito de hielo
Pablo: sí (con cara de “no entiendo un sorcho”)
Yo: bueno, ¿viste que dice que uno de cada diez argentinos es gay?
Pablo: ¿y qué tiene que ver?
Yo: ¿y los que nos sabíamos juntar siempre cuantos éramos?
Pablo: (haciendo la cuenta mental, con cara de ¿a dónde querés llegar?”) 11 o 12?
Yo: sip, y los otros 9 o 10 no eran gay… vos sos gay?
Pablo: Nooo boluda!… (Con cara de “¿que te pensas que soy?”, mezclada con confusión)
Yo: y bueeeeeno, no quedan muchas alternativas…
Pablo: (…)
Yo: mirá Pablo, estoy saliendo con una mujer
Pablo: ¿en serio? ¿¿¿Sos lesbiana???? (Cara seria de sorpresa, con los ojos grandes como el dos de oro)
Yo: (…) NOOOO, yo no soy lesbiana, pero la chica con la que salgo sí…
Lo más lindo es que después de chistes gastados y fáciles como mi respuesta, el seguía sin creerme. Sé que soy de hablar muchas boludeces, pero para hacer chistes no me pongo nerviosa, ni doy tantas vueltas. En fin, creo que lo más lindo de decirle a un amigo que sos les es la sensación de tranquilidad que se siente y la cara que ponen (aunque en una ocasión recibí una respuesta que me hizo salir corriendo, me alcanzaron 3 días después como a 150km).
Seguimos charlando bastante, le conté un montón de cosas que me habían pasado, entendió muchas cosas de épocas en las que yo andaba medio mal de ánimo y después quedamos en que este finde sale con nosotros así conoce Zen.
Hablando de maricotecas: se viene Detroit!, en la zona del Chateau (boliche gay nuevo en la city, en la zona mas cheta, pa’ los que no son de Córdoba)
Ah! Por cierto, a las voces venezolanas podían dejar de hacerlas cuando terminaron los diálogos, no vaya a ser que sigan leyendo mi blog en venezolano.

domingo, septiembre 17, 2006

Viernes en Zen Disco

El viernes fui a Zen. Como siempre, nos juntamos en casa de Alex para la previa a las 23 y tras charlar, bailar un rato, tomar frizze, vodka con speed y fernet con coca partimos para el boliche. Cuando llegamos había muy poca gente, fuimos temprano porque teníamos free pass que solo son validos hasta las 2 AM así que a la 1:30 aproximadamente ya estábamos tomando un taxi desde el centro hasta la maricoteca. Una vez adentro nos dimos con que el dj se había olvidado de que trabaja en un boliche, porque ni música había. El volumen era realmente bajo, y lo que alcanzaba a oírse APESTABA. El boliche está muy bueno y la estructura esta bárbara, pero la verdad es que este viernes la música dio asco!. No digo que porque a mi no me guste a nadie le tiene que gustar, pero no entiendo como el dj insiste en poner temas que ve que la gente no baila, que muy pocos se mueven. A eso de las 3:30 ya se empezó a armar, y para ese entonces nosotros ya nos habíamos tomado un dr. Lemon con vodka, y un pronto, y estábamos dirigiéndonos a la barra para comprar un vodka con speed grande. Más allá de mis criticas al boliche la pase muy bien, había bastante gente (lo normal para los viernes y mucho mejor que los sabados que no se puede ni caminar de lo lleno que está) y bailamos toda la noche con mis amigos.
Anécdota graciosa/vergonzosa: Un tipo que estaba bailando atrás mío me toca la espalda y me dice:
- disculpá, es un segundo – mientras tironeaba la parte de atrás del cuello de mi remera.
Lo miro con mi mejor cara de “no entiendo nada”, pronta a cambiar por cara de “que hacés?, desubicado!”, en eso el tipo saca su mano de mi cuello y me da un papel:
Miro el papel… no lo puedo creer… lo miro de nuevo… que gran b…
-Noooo!!!, porque me sacaste el precio! Y ahora como hago para que se sepa que estoy disponible! – le dije mientras doblaba el precio de mi remera con una mano y con la otra me persignaba rogando por que se abriese la pista en dos y que la tierra me tragase
La cuestión es que me puse esa remera nueva para ver que tal me quedaba (la tipica "y que me pongo esta noche?"), y después, con el apuro porque llegaba tarde, me olvide de que no le había sacado la etiqueta con el precio… por favor, que vergüenza que pasé…
En fin… me voy a estudiar…