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viernes, abril 04, 2008

Borrón y cuenta nueva

Hace tiempo, más o menos cuando comencé el blog, encontré a una persona que llegó a mi vida para enseñarme a amar y que posteriormente se esfumó sin más. Poco tiempo después conocí a otra persona que terminó de enseñarme lo que ya había comenzado a aprender, mostrandome muchas cosas buenas, y posteriormente enseñandome que existe algo totalmente opuesto al amor (y no me refiero al odio, esa palabra no define la complejidad de ese cúmulo de sentimientos que no se acerca ni por atisbo al odio, pero que está en la dirección opuesta al amor).
Y entonces hoy, invadida por ese sentimiento e intentándolo por enésima vez pero esta vez con más certeza que nunca, me despido del pasado regalándole un soretito para que adorne su cabeza (por no decir “me cago en el pasado”) y hago un borrón de esos que casi rompen la hoja para comenzar una cuenta nueva.
Me cansé de que una puta palabra, una imagen o un sonido me hagan llorar a moco tendido por una persona que ya, para mí (y remarco el para mí), no vale la pena porque el daño que me hace su cercanía pesa más que cualquier cosa buena…

Y por eso, para dejar todo esto atrás, esta semana me compro una vida nueva* para recuperar la que perdí entre lágrimas (y cursilerias) y más vale que esté buena porque mis últimos ahorros se me van en ella…


Diccionario del cagastellano:
*comprarse una vida: expresión irónica que hace referencia a la nula vida social de una persona. Generalmente es aplicada como consejo a quienes están muy al pedo o que en apariencia no hacen nada de su vida (Ejemplo malo: che flaca, ¿tan al pedo estás que mirás esa telenovela pedorra?, ¡comprate una vida!)
*pedorra: de escasa o nula calidad.

jueves, enero 31, 2008

Calambres matutinos

Esta mañana me desperté tirando besos, con el hocico acalambrado por tantos que le di al aire. Esos son los inconvenientes de soñar, dormida, que ella está conmigo y me abraza.

Así, al borde de la cama y estirando la trucha, me desperté hoy:

jueves, enero 24, 2008

Cambiando los foquitos para alivianar la crisis energética

Después de algunos días de incertidumbre que para mi fueron eternos, hace un rato hablamos. No voy a decir que en este momento salto de la alegría pero ahora que conozco y entiendo sus razones me siento mucho mejor y más tranquila. En fin, podría decirse que es una historia cerrada, ahora voy a intentar hacer que mis sentimientos se den cuenta de eso y me hagan las cosas más fáciles... Espero poder convencerlos…
Y este seguramente va a ser mi último post hablando de ella, pero no por algo malo, sino por una cuestión de respeto. Es una gran persona, una excelente mujer y definitivamente ha sido la mejor pareja que he tenido, aunque reconozco que es con la que mas discutí (en la mayoría de los casos por cuestiones políticas) y extrañamente eso me encantó porque por fin pude encontrar a alguien con quien pelearme hasta el punto de hacer que me muerda la lengua y tenga ganas de tirarle con un oso de peluche por la cabeza (un cenicero no, ese esta reservado para las peleas por problemas de pareja).
Amé su inteligencia, su humor, sus conocimientos y no sigo enumerando porque se va a agrandar y después quien la banca…
En fin, un gusto haber compartido estos meses con usted.
Y ahora que los descargos correspondientes han sido hechos, este blog continuará con su programación habitual.

miércoles, enero 23, 2008

Crisis energética

En cada mensaje de texto que me enviaba me mandaba “un te amo” o alguna muestra de afecto. Tanto fue el amor y afecto que me mandó en todos esos mensajes que un día, habiéndomelo mandado todo, se le acabó lo que sentía por mí. Hoy intento entender que es lo que pasó pero no puedo, me gustaría hablarlo para poder comprender y cerrar esta historia de una vez por todas, pero es una conversación en la que se necesitan dos y siento que estoy sola… No entiendo como se puede olvidar y empezar a ignorar a una persona de un día para el otro, siento que todo lo que pasamos y pasó y todo lo que tenía planeado para estar con ella fue en vano. Si tan solo pudiese entender y dejar todo esto atrás de una vez por todas…
Nunca me había sentido tan mal como ahora… Y no, este blog no se va a transformar en un refugio oscuro para depresiones, se que a esto lo voy a superar pronto y para empezar ya tengo un foquito nuevo (de bajo consumo, por supuesto) (cuack). No pienso dejar que los meses que vienen me pasen por encima, pisoteándome como lo hizo enero.

(Cuando puse el cuack en mi editor, me lo remplazó por crack, ¿será que mi Word sabe como me siento hoy?)

domingo, noviembre 04, 2007

Mi Condena

Hice marquitas en la pared, como las que hacen los presidiarios. Todos los días voy agregando una y contando las que están dibujadas por más que sé de memoria el resultado preciso de dicha operación. Mi impaciencia no comprende la exactitud de las matemáticas y me obliga a contar las rayitas una y otra vez, dos o tres veces por día, y a las 12 en punto de la noche, cada noche, con mi lápiz en la mano, agrego otra rayita más.
Hoy es domingo, faltan 5 rayitas para que ella venga, después tengo cuatro días para borrar las marcas en la pared y en el quinto comenzar a dibujarlas de vuelta. Es dura la condena, pero un solo minuto junto a ella lo compensa…

viernes, septiembre 07, 2007

Pagando Apuestas

Hace algún tiempo jugué dos apuestas y perdí ambas. La primera que jugué era en ese momento la única apuesta conocida por mi que castigaba a quien la ganó, ya que el premio consistía en dedicarle un post a la persona con la que aposté. En un primer momento pensé en pagar la primera contando la forma en que nos contactamos, hoy creo que eso no es lo más relevante que nos pasó, así que para pagarla mejor cuento como perdí y saldé la segunda apuesta que también jugué con ella pocos días antes de que llegase a mi ciudad:
No se en que exacto momento sucedió, sí recuerdo que un día intentando utilizar mi cerebro para pensar me percaté de que me costaba más de lo normal, que estaba como ausente, que no estaba conmigo y después de investigar un poco la causa di con Ella: la secuestradora.
Comenzamos a negociar el rescate y tras llegar a un principio de acuerdo se decidió la devolución de mi mente, la cual se haría en Córdoba ya que sin cerebro para pensar no podía ir yo hasta donde este se encontraba. Para efectivizar dicho intercambio la señorita en cuestión recorrió la distancia que nos separa, que no es poca, llegando con su valijita llena de ropa, su guitarra al hombro y mi mente dentro de un dedal. Las negociaciones se complicaron a tal extremo que tuvieron que extenderse a lo largo de una semana y un día.
En esos días mi mente no fue la única desaparecida: también se extravió su auto en manos de una vil grúa que lo raptó en la calle, pero recuperar el coche fue más fácil que recuperar mi masa encefálica.
La cuestión es que Ella, sabiéndose poseedora de mi fuente de raciocinio, se aprovechó de la situación totalmente decidida a ganar también la segunda apuesta. Y en medio de un éxodo de aves, personas y otros seres vivientes (las piedras no huyeron porque no tienen patitas) perdí la segunda apuesta y canté (como 8 veces, lo que es grave teniendo en cuenta la terrible voz que tengo, lo que explica el éxodo). El premio de la segunda apuesta era a elección de la ganadora, y la ganadora, que se ve que es masoquista, eligió nuevamente como premio un castigo: al día siguiente partí con ella rumbo a Buenos Aires en su autito recién rescatado del playón municipal. Seis días me tuvo que soportar hasta que mis obligaciones me trajeron nuevamente a mi ciudad, y lo peor de todo es que cuando llegué a Córdoba me di cuenta de que mi cerebro había quedado en Buenos Aires, dentro del dedal, y que en su lugar había guardado en mi bolso un anillo de Ella... Pero no le voy a decir que tengo su anillo en mi poder, no quiero que el intercambio sea tan fácil cuando venga porque si se complica la negociación seguramente se va a quedar un poco más de tiempo acá... En todo caso cuando esté por irse le pido rescate por el anillo y asi la obligo a quedarse unos días más.